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Arte & Espectáculos

Murió Samuel “Chiche” Gelblung, un emblema del periodismo argentino

Redacción Tucdia 2 min de lectura
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A los 81 años, falleció el célebre periodista tras permanecer internado por un cuadro respiratorio. Tuvo una destacada trayectoria de más de cinco décadas en prensa escrita, radio y televisión.

El periodismo argentino despide a una de sus figuras más influyentes, polémicas y renovadoras. Samuel “Chiche” Gelblung falleció este miércoles a los 81 años en el Sanatorio Los Arcos de Palermo, donde se encontraba ingresado debido a complicaciones respiratorias. Pese a los reiterados problemas de salud que debió afrontar durante los últimos años, se mantuvo en actividad hasta sus últimos días, fiel a su premisa de que «uno tiene la edad de sus proyectos».

Nacido en Buenos Aires en 1944, Gelblung forjó un estilo directo, audaz y profundamente ligado a la cultura popular. Tras abandonar su hogar familiar a los 14 años, inició un camino autodidacta que lo llevó a ingresar al periodismo en la década de 1960. A lo largo de su carrera, encabezó redacciones emblemáticas como la revista Gente entre 1975 y 1981, y la revista La Semana en los años 80, destacándose por sus investigaciones con fuerte impacto visual y su aproximación al estilo de los tabloides internacionales.

En la década de 1990 dio un exitoso salto a la pantalla chica de la mano de Alejandro Romay. Con ciclos históricos como Memoria, transformó la televisión de la época cruzando la crónica, el espectáculo y la investigación periodística. Su labor en los medios abarcó también la conducción en importantes emisoras radiales, la fundación de portales de noticias en la era digital y la cobertura de múltiples conflictos internacionales, desde las guerras en Oriente Medio hasta el frente de combate en Ucrania en 2022.

A lo largo de su trayectoria, Gelblung recibió numerosos reconocimientos del sector y mantuvo un sólido acompañamiento del público. En el ámbito personal, compartió más de cuatro décadas junto a su esposa Cristina Seoane, con quien formó su familia. Su partida marca el cierre de una etapa fundamental en la historia contemporánea de las telecomunicaciones y la gráfica en el país.