Saltar al contenido
Publicidad
Historia

Se cumple un nuevo aniversario de la toma de posesión argentina de las Islas Malvinas en 1820

Redacción Tucdia 2 min de lectura
Compartir Seguir en

En un acontecimiento histórico trascendental para la soberanía nacional, se izó por prmera vez el pabellón nacional. El corsario David Jewett tomó posesión oficial de Puerto Soledad en nombre del Gobierno de las Provincias Unidas. El acto puso fin a casi una década de acefalía tras la retirada de la corona española y reafirmó la continuidad jurídica territorial.

La reconstrucción del dominio territorial argentino sobre el Atlántico Sur registra como piedra fundamental el suceso acaecido el 6 de noviembre de 1820 en las Islas Malvinas. Tras los acontecimientos derivados de la Revolución de Mayo, la administración colonial española afincada en Montevideo decidió evacuar de manera definitiva las instalaciones de Puerto Soledad el 14 de enero de 1811. Dicha retirada interrumpió una ocupación ininterrumpida de 45 años por parte de la Corona hispánica, la cual había establecido en 1766 la Gobernación de las Malvinas como una dependencia política del Gobierno de Buenos Aires.

Luego de una etapa de nueve años en la que las instalaciones de Puerto Soledad permanecieron deshabitadas y sin presencia gubernamental efectiva, las autoridades patrias dispusieron la afirmación de sus derechos sobre el territorio insular. En cumplimiento de las instrucciones impartidas por Manuel de Sarratea, mandatario del Gobierno de Buenos Aires, el marino e hidalgo corsario David Jewett arribó a la zona al mando de la fragata de guerra Heroína con la misión institucional de formalizar el dominio del nuevo Estado.

Durante una ceremonia solemne efectuada ante la mirada de navegantes británicos y estadounidenses que se encontraban en el sector, Jewett desembarcó en la guarnición de Puerto Soledad, izó el pabellón de las Provincias Unidas de Sudamérica en el antiguo fuerte y ordenó el disparo de una salva reglamentaria de 21 cañonazos. Acto seguido, el oficial procedió a la lectura formal de la proclama mediante la cual se ratificó la soberanía efectiva sobre las islas en favor del Gobierno patrio.

El gesto institucional encabezado por la fragata Heroína constituyó el primer antecedente de ejercicio directo de soberanía argentina en el Atlántico Sur tras la emancipación. La formalización del dominio insular en 1820 consolidó la herencia territorial hispana y cimentó el reclamo histórico del país sobre el archipiélago.