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Deportes

La UEFA cruzó a la FIFA por la privatización del Mundial y amenazó con romper el diálogo

Redacción Tucdia 2 min de lectura
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El organismo europeo rechazó de forma unánime la propuesta de sumar inversores privados a la Copa del Mundo y advirtió que las 55 federaciones que lo integran dejarán de participar en los torneos FIFA si el proyecto avanza.

La Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA) volvió a pronunciarse con dureza en contra de la iniciativa de la FIFA para integrar inversionistas privados en la Copa del Mundo. A través de un comunicado oficial emitido en común acuerdo con sus 55 federaciones miembro, la entidad continental amenazó con dejar de participar en cualquier competencia organizada por la casa madre del fútbol mundial si la propuesta se mantiene en pie.

El mensaje expresa un rechazo “unánime e inequívoco” a la idea de transferir la propiedad del Mundial y otros torneos a capitales privados. Desde la UEFA exigieron que la máxima cita de selecciones no sea tratada como un simple producto comercial: “La Copa del Mundo no está en venta”, sentenciaron, recordando que el torneo representa uno de los mayores legados del deporte, construido a lo largo de generaciones gracias al trabajo de futbolistas, selecciones y aficionados.

Además, el comunicado calificó de “irresponsable e indefendible” el manejo reservado con el que la FIFA llevó adelante la propuesta, la cual estuvo cerca de aprobarse sin la consulta previa de las autoridades correspondientes. En la misma línea, la UEFA acusó a la entidad presidida por Gianni Infantino de actuar mediante la intimidación al imponer un ultimatum para aceptar el proyecto bajo amenaza de consecuencias.

Para justificar su postura, la dirigencia europea advirtió sobre los peligros financieros que este modelo implicaría. Según explicaron, al permitir el ingreso de accionistas privados, la rentabilidad comercial pasaría a ser obligatoria y permanente. Esto generaría una presión constante en la que decisiones clave —como los calendarios o los formatos de competencia— quedarían subordinadas al beneficio económico de los inversores. “El fútbol no puede hipotecar su futuro”, concluyeron, asegurando que mientras Europa tenga voz, la Copa del Mundo jamás estará a la venta.