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judiciales

Extorsión y privilegios: piden el traslado a cárceles federales del clan Caro

Redacción Tucdia 2 min de lectura
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Tras ser denunciados por extorsionar al padre de un recluso en Villa Urquiza, los integrantes de la peligrosa banda fueron reubicados en Benjamín Paz mientras las autoridades gestionan su derivación al régimen de máxima restricción nacional.

Los integrantes del clan Caro, condenados por integrar la banda «La industria del escruche» y por homicidio, sumaron una nueva causa que complica su situación judicial. Walter, Emanuel y Francisco Caro fueron denunciados por supuesta extorsión tras exigirle a los hijos de Marcos Nacif un detenido procesado por narcotráfico el pago de 25.000 dólares o la entrega de una camioneta a cambio de garantizar la seguridad de su padre en el penal de Villa Urquiza.

Según la presentación formal, Nacif compartía celda con los acusados, quienes le suministraban agua y medicación para sus problemas de salud, mientras lo amenazaban con enviarlo a un pabellón de adictos si no cumplía con sus demandas. La investigación, a cargo del fiscal Diego López Ávila, derivó en un allanamiento dentro de la unidad carcelaria donde las autoridades secuestraron teléfonos celulares que actualmente son peritados.

El episodio dejó al descubierto no solo la continuidad de las operaciones delictivas del clan desde el interior del penal, sino también los presuntos privilegios de los que gozaban, habiendo permanecido en celdas reacondicionadas y equipadas con televisores. Por tal motivo, se ordenó su traslado preventivo al penal de Benjamín Paz y el Departamento de Inteligencia Criminal elaboró un informe detallado que expone sus vínculos con el narcotráfico y su peligrosidad.

Ante estos antecedentes, el secretario de Seguridad, Héctor Gustavo Vizcarra, gestiona la incorporación de los hermanos Caro al Sistema Integral de Gestión para Personas Privadas de la Libertad de Alto Riesgo, impulsado por el Ministerio de Seguridad de la Nación. Este régimen aplica un aislamiento severo que contempla la prohibición de contacto físico en visitas, monitoreo constante de comunicaciones, celdas individuales y solo una hora diaria de patio, sin posibilidad de recibir alimentos o prendas del exterior.

De concretarse la medida, los Caro se sumarían a la lista de reclusos tucumanos de alta peligrosidad derivados a penales federales bajo este estricto protocolo, como ocurrió previamente con Miguel «Miguelón» Figueroa y Jorge Álvaro Quiroga.