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Política

El Poder Ejecutivo busca fijar un piso salarial de un millón de pesos de referencia en la reapertura de paritarias

Redacción Tucdia 2 min de lectura
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La cartera laboral promueve que las discusiones gremiales tomen como parámetro un básico cercano al millón de pesos, en medio de una marcada brecha entre los sectores que le ganan a la inflación y los golpeados por la recesión.

Con las pautas fijadas tras la actualización de la normativa laboral, el área de Trabajo que encabeza Julio Cordero comenzó a trasladar a las cámaras empresarias y entidades sindicales una sugerencia para las próximas mesas de negociación: establecer un haber mínimo garantizado que ronde los $1.070.000. La recomendación apunta a priorizar la recuperación de las actividades más postergadas, bajo la premisa de que esta recomposición no debería trasladarse a la curva inflacionaria.

El escenario de fondo muestra una brecha persistente entre los distintos rubros de la economía. De acuerdo con los registros oficiales que evalúan el comportamiento salarial en el último ciclo anual, las diferencias en la capacidad de compra superan los quince puntos porcentuales. Mientras que las negociaciones en servicios de mantenimiento de inmuebles o logística lograron preservar e incluso mejorar el poder adquisitivo de sus representados, actividades vinculadas a la industria manufacturera, el comercio y el rubro textil registraron mermas que llegan al doble dígito.

A la par de los incrementos acordados por convenio, las cifras del sistema previsional reflejan realidades completamente desiguales en los ingresos reales. El sector financiero encabeza la pirámide de remuneraciones promedio con valores que superan holgadamente los cuatro millones de pesos, distanciándose del resto de los rubros. Por el contrario, la actividad gastronómica y la construcción se posicionan en el escalón más bajo de la estructura formal, con haberes que apenas rondan o no alcanzan el umbral que ahora busca promover el Gobierno.

La propuesta oficial busca sentar una base de discusión para gremios como sanidad, maestranza y los servicios de limpieza, cuyos escalafones iniciales quedaron desfasados frente a la evolución del costo de vida. El éxito de esta orientación dependerá del margen de maniobra de las patronales para absorber los incrementos sin resentir la actividad en un contexto económico que exige extrema cautela financiera.