Buenos Aires – El histórico edificio de la calle Azopardo es hoy el epicentro de la resistencia sindical. El Consejo Directivo de la Confederación General del Trabajo (CGT) se encuentra reunido en sesión clave para unificar una postura frente al proyecto de reforma laboral incluido en la denominada «Ley Ómnibus» y el mega DNU del presidente Javier Milei.
Una central dividida en tácticas, pero unida en el rechazo
A pesar de la unidad en el diagnóstico de que la reforma «hiere derechos fundamentales», el debate interno pasa por la intensidad de la respuesta. Según pudo saber este medio, el mapa de fuerzas se divide en dos grandes posturas:
- Los «Dialoguistas»: Liderados por sectores tradicionales de los Grandes Gremios, proponen una nueva marcha multitudinaria, similar a la realizada antes de Navidad. Buscan mostrar músculo en la calle sin romper los puentes de negociación del todo, apostando a que el Congreso o la Justicia frenen los artículos más polémicos.
- Los «Combativos»: Con el impulso de los gremios del transporte, estatales y sectores vinculados al moyanismo, la propuesta es directa: paro nacional. Argumentan que el tiempo de las marchas se agotó y que la central debe dar un golpe de efecto antes de que avancen las sesiones legislativas.
Los puntos de conflicto
La CGT apunta sus cañones contra la modificación de las indemnizaciones, la extensión del período de prueba y la limitación del derecho a huelga en servicios esenciales que propone el Ejecutivo. «No vamos a permitir que se desguace la Ley de Contrato de Trabajo por decreto», deslizaron voceros gremiales antes de ingresar al cónclave.
Lo que hay que saber:
- Lugar: Sede central de la CGT, Azopardo 802.
- Contexto: El Gobierno busca acelerar el tratamiento de la reforma laboral en las comisiones del Congreso.
- Próximos pasos: Se espera un documento oficial al finalizar la tarde con el anuncio de la fecha de la próxima medida de fuerza.
ÚLTIMO MOMENTO: La reunión continúa a puertas cerradas. Mantendremos esta nota actualizada con las declaraciones de Héctor Daer, Pablo Moyano y Carlos Acuña al salir del encuentro.
Para entender el tablero de ajedrez en Azopardo, es clave conocer quiénes son los protagonistas que hoy están sentados a la mesa. La CGT ha atravesado una renovación reciente (fines de 2025), donde figuras históricas dieron un paso al costado para dejar lugar a una conducción que intenta equilibrar la negociación con la confrontación.
Aquí te contamos el perfil de los líderes que definen el futuro de la reforma laboral:
1. Los «Herederos» del Triunvirato (Conducción Actual)
Tras la salida de Héctor Daer, Carlos Acuña y el alejamiento de Pablo Moyano del centro de decisiones, surgió una nueva cúpula que busca amalgamar a los sectores en pugna.
Cristian Jerónimo (Sindicato del Vidrio)
- Perfil: Representa la «renovación generacional». Es un dirigente joven que viene de la Juventud Sindical.
- Postura: Se posiciona como un equilibrista. Si bien mantiene un discurso firme en defensa de los «derechos adquiridos», es el que tiene mayor llegada a los sectores técnicos del Gobierno para intentar «pulir» o «desguazar» los artículos más nocivos de la reforma sin llegar al choque total de inmediato.
Jorge Sola (Seguros)
- Perfil: El «cerebro» comunicacional y técnico de la central. Durante años fue el secretario de Prensa.
- Postura: Es un dialoguista nato. Cree que la pelea se gana en los tribunales y en las comisiones del Congreso, convenciendo a los gobernadores de que no voten a libro cerrado. Es propenso a las movilizaciones de «concientización» antes que al paro seco.
Octavio Argüello (Camioneros)
- Perfil: El hombre de confianza de los Moyano dentro de la estructura formal de la CGT.
- Postura: Representa el ala combativa dentro del triunvirato. Su presencia garantiza que el sindicato más poderoso del país (Camioneros) tenga voz y voto. Es quien presiona internamente para que la CGT no «se duerma» y pase a la acción directa.
2. Los Líderes de la «Resistencia» (Fuera del Triunvirato)

Aunque no ocupan los tres sillones principales, su peso político es capaz de torcer cualquier decisión.
Pablo Moyano (Camioneros – Frente Sindical)
- Perfil: El «rebelde» del clan Moyano. Se ha distanciado de la conducción oficial de la CGT por considerarla «tibia».
- Postura: Confrontación total. Para él, el diálogo con el gobierno de Milei es una pérdida de tiempo. Ha formado un frente propio con la UOM (Metalúrgicos) y gremios del transporte. Su estrategia es clara: paro general y calle. Recientemente advirtió: «Si no hay confrontación en la calle, nos van a llevar puestos».
Abel Furlán (UOM – Metalúrgicos)
- Perfil: Un aliado estratégico del kirchnerismo y de Pablo Moyano. Lidera uno de los gremios industriales más golpeados por la recesión.
- Postura: Muy crítica. Furlán aporta la masa crítica de trabajadores industriales a las protestas. Es el socio necesario de Moyano para que cualquier paro tenga un impacto real en la producción.
Gerardo Martínez (UOCRA – Construcción)
- Perfil: El «canciller» del sindicalismo. Tiene vínculos con la OIT y es el principal interlocutor con los organismos internacionales.
- Postura: Negociador extremo. Martínez cree en la «modernización» laboral (de hecho, su gremio tiene un sistema de fondo de cese que el Gobierno quiere copiar), pero rechaza que se haga por decreto y sin consenso. Es el freno de mano habitual ante las propuestas de paro general.
El dato: La reunión en Azopardo es una pulseada de fuerzas. Si Jerónimo y Sola no logran contener la presión de Argüello y el «fantasma» de Pablo Moyano desde afuera, el paro general podría anunciarse antes de lo que el Gobierno espera.
