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Política

Revelan una brecha entre el crecimiento económico y la generación de empleo registrado

Redacción Tucdia 2 min de lectura
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Un estudio del Centro RA señala que, a pesar de la recuperación en la actividad general, ocho de los diez sectores con mayor expansión productiva no incrementaron sus dotaciones de personal, registrándose una contracción neta de puestos de trabajo.

Un informe técnico elaborado por el Centro de Estudios para el Desarrollo Argentino de la Universidad de Buenos Aires advierte sobre una persistente desvinculación entre los indicadores de actividad económica y la dinámica del mercado laboral. De acuerdo con el relevamiento, mientras el Estimador Mensual de Actividad Económica acumula una suba del 5,6% desde fines de 2023, la economía argentina registró una pérdida superior a las 320.000 plazas de trabajo asalariado formal en el mismo período.

La investigación destaca que el desempeño sectorial presenta una marcada disparidad. Las ramas orientadas a la exportación de bienes primarios y la extracción de recursos naturales encabezaron los índices de crecimiento productivo, aunque sin un impacto correlativo en la contratación de mano de obra. El sector agropecuario registró un incremento del 40% en su nivel de actividad e intermediación financiera creció un 19%, mientras que la minería y canteras avanzó un 16%. Pese a esta expansión, la minería redujo más de 5.000 empleos formales en el último año y el rubro financiero achicó su dotación un 3,7%.

En contraposición, las actividades intensivas en mano de obra y orientadas al consumo interno experimentaron fuertes contracciones. La industria manufacturera acumula una baja de actividad del 8% y concentró la pérdida de más de 80.000 puestos registrados desde noviembre de 2023. Asimismo, el comercio sufrió un retroceso interanual del 4% en su producción y del 1,9% en su plantilla de personal.

El reporte concluye que la capacidad de arrastre de los sectores más dinámicos resulta insuficiente para compensar el deterioro de las actividades de mercado interno. Esta estructura genera un escenario desparejo en términos territoriales, favoreciendo a las provincias agroexportadoras o mineras por sobre los grandes centros urbanos del país.

El análisis académico enfatiza la necesidad de articular encadenamientos productivos que integren a los proveedores locales e incentiven la inversión directa. Sin un fortalecimiento de los vínculos entre la actividad primario-exportadora y el tejido industrial, la recuperación del nivel general de actividad difícilmente se traducirá en un repunte sostenible del empleo formal.