El profesor Alejandro Casaglia, mantuvo un importante mano a mano en el programa «Tucumán al Día», versión radio. El especialista en terrorismo internacional, analizó la grave escalada de violencia en Río de Janeiro, atribuyéndola a «Décadas de inoperancia» estatal y complicidad con las bandas criminales. El experto advirtió sobre el «avance» del crimen organizado en la región y cómo Argentina, que ya no es solo un país de tránsito, se encuentra en el punto de mira de las rutas internacionales, con provincias como Tucumán ya convertidas en centros de distribución.
La verdad detrás de la masacre en las favelas de Río de Janeiro
Los recientes enfrentamientos en Brasil, que dejaron un saldo elevado de víctimas, son la «consecuencia de décadas de no hacer lo que corresponde» y de la «complicidad» de los gobiernos con el narcotráfico, lo que ha permitido el crecimiento incontrolable de grupos como el Comando Vermelho (CV).
Casaglia desmintió las versiones que apuntaban únicamente a «Excesos policiales» tras la operación en las favelas. Según su análisis, si bien la Policía Militar abatió a 58 criminales, las aproximadamente 70 víctimas restantes con signos de tortura, como cuerpos «Decapitados, atados, quemados con cigarrillos», fueron el resultado de una «caza de brujas» interna del propio Comando Vermelho. Esta purga se desató luego de que se filtrara la información del operativo, llevando a los líderes a ejecutar a quienes creían que habían delatado a la organización. El experto remarcó que la incursión policial tuvo que precipitarse precisamente para evitar una «Guerra en las calles» más sangrienta entre facciones criminales rivales.
Mezquindades políticas y tráfico internacional
El especialista criticó las «mezquindades políticas» que afectan a la región, citando el ejemplo de la disputa entre el gobernador de Río de Janeiro (bolsonarista) y el gobierno federal de Lula (izquierda). Esta división dificulta un abordaje integral de la seguridad y provoca que en el medio queden «los daños colaterales» para la población inocente.
«Lamentablemente, los partidos políticos de un lado y del otro tratan de capitalizar [la seguridad] y no se dan cuenta de que en el medio quedan las muertes de las personas, los daños colaterales».
Casaglia también alertó sobre las conexiones con el tráfico internacional. La reciente captura de miembros del CV en la frontera de Formosa, así como el secuestro de armamento argentino, como fusiles FAL, en Brasil, demuestran la expansión y el tráfico de armas en la región. Mencionó que el narcotráfico se articula con organizaciones como Hezbollah, que utiliza la Triple Frontera como proxy de Irán para el intercambio ilícito de cocaína por armas y opiáceos.
Argentina en el radar: Tucumán como centro de distribución
«La República Argentina ha dejado de ser solamente un país de tránsito», afirmó Casaglia, para convertirse en un país de consumo y vinculado al «Proceso de producción» de drogas (dando como ejemplo la elaboración de paco a partir de la pasta base).
A pesar de tener una tasa de homicidio significativamente más baja que Brasil (3,5 – 3,8 por cada 100.000 habitantes contra 21,1), la violencia del crimen organizado es una «Corriente que viene bajando» y «Llega en algún momento» si no se toman medidas preventivas. Particularmente, la provincia de Tucumán ya no es considerada una zona de paso, sino un centro de distribución crucial por su ubicación en el «corazón de la Argentina» y la debilidad en los controles fronterizos provinciales.
A nivel marítimo, los narcos están buscando puertos cada vez más al sur en el Atlántico, como lo evidenciaron cargamentos hallados en Bahía Blanca y el interés de la logística criminal por puertos en Río Gallegos, confirmando que las organizaciones tienen al país en su mira.
