Un violento episodio de inseguridad sacudió la tranquilidad de la avenida Silvano Bores al 300 durante las últimas horas. Un hombre, que simuló ser un cliente común para ingresar a un drugstore de la zona, terminó protagonizando un asalto a mano armada que desencadenó una rápida respuesta policial y una persecución por las calles del barrio.
Según fuentes policiales, el sospechoso entró al comercio con la aparente intención de realizar una compra. Sin embargo, tras pedir la mercadería, el escenario cambió bruscamente: el sujeto extrajo de entre sus ropas un revólver y amenazó de muerte al empleado del local. Tras amedrentar a la víctima, el malviviente huyó del lugar sin pagar, emprendiendo una veloz fuga a pie.
Respuesta inmediata y operativo cerrojo
Alertados por el Sistema de Emergencias 911, efectivos de la División Patrulla Motorizada Capital que se encontraban realizando tareas de prevención en la zona, se desplazaron rápidamente al negocio. Con los datos físicos y la descripción de la vestimenta aportados por el damnificado, los uniformados iniciaron un rastrillaje intensivo.
La pericia de los agentes permitió divisar al sospechoso a pocas cuadras del comercio. Al notar la presencia de los motoristas, el delincuente intentó una última y desesperada huida, pero fue interceptado y reducido a los pocos metros por el personal policial.
Una amenaza «de juguete» con consecuencias reales
Durante la requisa de rigor frente a testigos, los efectivos policiales se llevaron una sorpresa: el arma con la que el delincuente había sembrado el terror en el drugstore era, en realidad, una réplica de revólver.
A pesar de tratarse de un objeto falso, la Justicia recordó que el uso de réplicas para cometer delitos conlleva una gravedad similar debido al poder intimidatorio ejercido sobre la víctima, quien en ningún momento pudo saber que su vida no corría peligro real.
El aprehendido fue trasladado a la delegación policial correspondiente, donde quedó a disposición de las autoridades judiciales, mientras que el elemento utilizado para el ilícito fue secuestrado y quedará como prueba clave en la causa.
